| Crónica // TONY MACALPINE, Sala Ritmo y Compás, Madrid 15 de Marzo, 2012 |
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Los sueños húmedos de cualquier amante de la guitarra se han hecho realidad en cuestión de un año. Paul Gilbert, Andy Timmons, Marty Friedman, Vinnie Moore… todos ellos han desfilado por los escenarios de nuestro país, y en esta ocasión el turno era para Tony Macalpine. En una gira que además, en un ejercicio de autoindulgencia, tiene el aliciente de que Tony toca íntegro su primer disco, el excelso Edge Of Insanity, obra cumbre de los discos instrumentales de guitarra y del estilo neo clásico en particular. Ante un Ritmo y Compás que presentaba una media entrada poblada de la habitual fauna de este tipo de conciertos, en la que ya prácticamente nos vamos conociendo todos, Macalpine, con un guitarraco gris mate de 7 cuerdas, y sin ningún tipo de preámbulo inició el concierto con "Wheel Of fortune", el primer tema que abría Edge of Insanity. Y a partir de ahí 45 minutos de pura magia musical. Toda una delicia comprobar como se las apaña Tony para tocar esa obra maestra de principio a fin. Las melodías cadenciosas de Agrionía, con el tremebundo solo del final. Los cambios de tempo imposibles de "Empire In The Sky". La hipersónica "The Witch And the Priest". O la canción que describe como pocas lo que es el estilo neo clásico, "The Raven". Absolutamente plena de virtuosismo y melodía. También ayuda a que ese disco suene como deba en directo el grupo que le cubre las espaldas en esta gira. Nada más y nada menos que Aquiles Priester a la batería, con un kit que casi no cabía en el pequeño escenario de Ritmo y Compás. Bjorn Englund, un bajista que ya sabe lo que es sufrir y trabajar al lado de un virtuoso guitarrista. Y en su caso, sufrir literalmente como nadie porque trabajar con Yngwie debe ser como un máster de aguantar guitarristas neuróticos. Y como segunda guitarra, la espectacular Nili Brosh a la que da mucho juego e interactúa con ella en numerosos momentos del concierto (picaruelo). No como guitarra rítmica, que también, pero en muchos momentos del concierto su guitarra tenía el mismo nivel de protagonismo que el de Tony, doblando sus solos o haciéndolos en solitario. Sobre todo cuando este se hacía cargo de los teclados. Un primer tramo de concierto absolutamente mágico, con momentos inolvidables para todos los que crecimos amando ese disco espectacular, y en el que aparte de tocar el mencionado Edge, interpretó una muy acertada selección de canciones de su discografía. Ahora con otro guitarrón, esta vez de 8 cuerdas… Si algo se le puede reprochar a Tony es que se mostró algo distante con el público, pero supongo que no se puede ser un puto genio y a la vez ser simpático las 24 horas del día. Que se lo pregunten a Bjorn sobre Yngwie. Aunque para Bjorn trabajar con Tony en comparación debe ser una bendición. A destacar temas del segundo tramo de concierto? Pués todas porque no sobró ni una sola de las canciones que despachó. Desde "The Violin Song", con un duelo épico de solos entre Nili con su guitarra y Tony a los teclados. "Pirokynesis", "Serpens Cauda" y "Ölüdeniz" con la complejidad instrumental de su excelente último disco. O la preciosa "Tears Of Sahara", en la que Nili Brosh se hace cargo de los solos que tocaba George Lynch. Hubo lugar para un espectacular solo de batería de Aquiles. Y un final de concierto con "Hundreds Of Thousands" a mil por hora que nos dejó con ganas de que en su próxima gira interprete del tirón su segundo disco Maximum Security. Y a poder ser más pronto que tarde. Set List:
(by Tony MacAlpine)
(Aquiles Priester drum solo)
Crónica y fotos: XTORT |


























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