| Reseña // TOMMY BOLIN & FRIENDS "Great Gypsy Soul" // earMUSIC/Edel |
| Domingo, 08 de Abril de 2012 19:38 |
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Me encuentro ahora mismo ante el disco al que mayor calificación he asignado desde que colaboro en esta web, y resulta curioso que no sepa muy bien qué decir de él. Supongo que se debe a que es más fácil describir (o "criticar") un defecto que una virtud, y de virtudes está lleno este "Great Gypsy Soul". Discos tributo, todos hemos escuchado muchos. Tributos, homenajes, aniversarios... Se llamen como se llamen, e independientemente de la forma en que se lleven a cabo, todos tienen un mismo objetivo: reivindicar a un artista, una banda, un sonido, en definitiva, con el que los artífices de la iniciativa se identifican y al que agradecen su inspiración y buenos momentos. Y si hay una figura que haya inspirado a generaciones de jóvenes músicos, y que merezca un reconocimiento a gran escala, esa es, sin duda, la del gran Tommy Bolin. Primer sustituto de Ritchie Blackmore en Deep Purple, habiendo tocado junto a Billy Cobham y la banda James Gang, este mago de las seis cuerdas maravilló a propios y a extraños con su forma de sentir y hacer sentir dicho instrumento. Su genialidad en la composición, y su estilo y clase en la ejecución, le hubieran granjeado una estelar carrera musical, tanto en grupo como en solitario, si el destino y una errónea decisión no le hubieran reservado una partida tan prematura como la suya, a la edad de 25 años. En este álbum se reúnen algunos de los nombres más relevantes de la escena blues rock, pero no para reinterpretar los temas de Bolin con versiones irreconocibles. "Great Gypsy Soul" está compuesto por las pistas originales grabadas por el guitarrista (concretamente, casi todo su primer LP en solitario, "Teaser", y algunos descartes del mismo) con sonido mejorado. Sobre ellas, cada artista invitado ha volcado lo mejor que sabe hacer, dando como resultado una especie de jam session, una fiesta en la que el placer por la música es el protagonista, y que, considero, es la mejor manera de celebrar la creación de unas canciones tan soberbias como estas. Desde la vacilona y desenfadada The Grind hasta la intimista y arrebatadora Savannah Woman, pasando por la pegadiza a todos los niveles Teaser o la emotiva Dreamer (en la que un ejemplar Myles Kennedy aporta el tono interpretativo necesario para ponerme la piel de gallina), el disco se presenta desmarcándose como un imprevisible compendio de ritmos y detalles para melómanos. Prueba de ello es People, People, que si en un principio puede chirriar por su base de reggae caribeño, con cada escucha os llevará más y más lejos, mecidos por el sonido del saxo y sus sugerentes punteos. Puro jazz con aliento de rock es lo que encontramos en la instrumental Smooth Fandango, uno de los cortes descartados del debut de Tommy, pero que encierra un enorme potencial. Si la mayor parte de su duración es una muestra sin igual de improvisación, esperad a llegar al final, cuando se despliega uno de los mejores riffs de medio tiempo que he escuchado en mi vida. Riff que vuelve a aparecer, elevado incluso al infinito, en Crazed Fandango. Similar en espíritu y elementos a la anterior, la toma a modo de reprise pero llevándola a otra dimensión, gracias a los virtuosos dedos de Steve Morse. Tras los aires sureños de Wild Dogs (en la que participa el guitarrista de Aerosmith, Brad Whitford) llega otra pieza instrumental: Homeward Strut. En ella podemos escuchar al siempre grande Steve Lukather, y la verdad es que le va como anillo al dedo. Momentazo inigualable para todos los apasionados de esta música, ya que, si hacemos memoria, recordaremos que sentado a la batería de esta canción (la que se escucha finalmente, por ser la grabación original) se encontraba Jeff Porcaro, compañero de Lukather en Toto, tristemente fallecido también. Pero uno de los momentos más potentes es, sin duda, el que llega con Sugar Shack, mi indiscutible favorita. Habiendo aparecido ya en el álbum original (aunque sin acreditar, por razones contractuales), Glenn Hughes invitó al joven guitarrista a formar parte de una de las bandas de mayor prestigio internacional en la historia del rock (invitación que sabemos que aceptó, gracias a lo cual compartieron formación hasta la desaparición de la llamada Mark IV). Aunque sigo sin saber qué le dan a este hombre para que cada año cante mejor, lo cierto es que es su voz la que convierte un tema de estructura sencilla (aunque efectivo) en uno de los mejores en su estilo. Y si sois seguidores del frontman de Black Country Communion, no os preocupéis, que para el cierre llega la caballería. Lotus, que ya clausuraba el trabajo original, cuenta para la ocasión con Joe Bonamassa y Nels Cline, además de repetir con Hughes a las voces. Duplicando casi la extensión que ocupaba en "Teaser", es un tema completísimo en el que cabe todo, y del cual no se podría eliminar ni un solo segundo. Sensacional de principio a fin, incluso (por no decir "sobre todo") en sus compases de improvisación. Los amigos de Tommy Bolin han logrado crear un álbum rebosante de magia y recuerdos irrepetibles, muy superior a anteriores tributos. Espero de corazón que ayude a difundir la vida y obra de este asombroso artista, talentoso como pocos, para que su música quede inmortalizada en el lugar que por méritos propios precisa.
Tracklist: 01. The Grind (con Peter Frampton)
Autor: Pott |






























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